He escuchado, en esos ojos, el murmullo de un espíritu cansado de dolor,
indiferencia y hambre.
Quieto, espíritu, quédate suspendido en el abrigo de lo nulo y pierde el sueño, que el sopor se hace tu soga (bucea en tu sueño hasta hacerlo pulmón y vientre) y despliega las alas hasta tocar la inmensidad ajada.
Sostén el tiempo entre las manos y eleva los ojos hasta dejar sin aire cada rincón del alma hecha cera bajo la luz de una certeza entre tus dedos.
Que hay orillas de soledad e incomprensión buscando ser remontadas por la flora de la tierra que ahí respira (centro de piedras y minerales ofrendado en el altar de un par de labios)
Nada cubre el cuerpo cuando la verdad habla (y las sirenas callan para escuchar el susurro de una flor abriéndose al amanecer).
Un rayo fulminante atraviesa el cielo y grita en el claustro despedido al espacio
infinito de tus ojos.
En un instante, la selva se vuelve el refugio de dos aves vulneradas por las lágrimas enjugadas y atadas a un par de cometas sin dirección en el profundo universo de sus luces azules girando al ritmo de un espiral de angustias superadas.
Habrán batallas y tormentas, y un corcel alado enfrentado a su imagen; tal vez llegará a invadir esa desolada isla. Pero, quedan otros brazos para obrar, otro impuso para salir, otra razón para sentir.
(Porque aunque haya cosas que al espíritu le hagan perder el sueño, aún el corazón tiene capacidad de apreciar la belleza que nos es obsequiada)
(Escuchando "Still my heart" de Vangelis)
Friday, July 2, 2010
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2 comments:
Mira que hay muchos espíritus así hoy en día... Déjame escuchar el corazón a ver cuánto late, cuán despierto está ante la belleza.
La belleza puede ser algo subjetivo... mmmmm, creo que hay quienes la ven en la tristeza.
Besitos!
Claro que si, maga, la belleza en la tristeza tiene color. Besos y gracias por acercar tu magia a estos lares :)
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